Contactos España

Relax con escorts y acompañantes de lujo

Hola. Soy Paula, una geisha dispuesta a complacer todas tus fantasías. Realizo servicios GFE. Soy una escort elegante y con mucha clase. Puedo acompañarte en tus viajes de negocios o placer a cualquier país del mundo, así como a cenas o a eventos especiales. Dulce, apasionada y morbosa, soy una mujer juguetona a la que le encanta amoldarse a todo tipo de juego en el que el erotismo y la lujuria sean protagonistas. Me encanta el sexo y disfrutar de él. Implicada y complaciente, puedo ser tu Ama o tu sumisa. Eso es algo que tú decidirás. Contacta conmigo. Estoy deseando conocerte.

Si te gusta mi perfil o prefieres buscar más escorts en España, puedes encontrar en mi anuncio muchas más chicas de compañía. Te garantizo exquisitos contactos en España.

Pincha aquí para ver mi web con fotos

Contactos España

Masajes eróticos y sexo

Servicios publicados

Estos son algunos de los servicios que publicamos: Servicios aleatorios Prostíbulos - Chicas de alterne - Anuncios de sexo - Pisos de relax - Putas de lujo - Clubs de alterne - Señoritas de compañía - Masajes eroticos - BDSM - Saunas eróticas - Chicas de compañía - Modelos - Tantra - Callgirls - Escorts independientes - Casas relax - Azafatas - Apartamentos por horas - Sado erótico - Locales de intercambio - Agencias de escorts - Putas a domicilio - Clubes de relax - Damas compañía - Prostitutas de lujo - Acompañantes de lujo - Scorts de alto standing - Salidas a hoteles y domicilios - Burdeles - Call girls - Contactos eróticos -

Te recomendados

Aquí tienes diferentes locales donde puedes asistir: Clubs aleatorios Aribau 64 - Bailen 22 - Showgirls - Jobe y el amor - Saratoga - Club Starlets - Casanova 59 - Comendadoras - Viladomat 208 - Agencia Sexy Nights - Cotton Club - Batman - Thermas - Tuset Barcelona - Nyoman - Habana - Equus - Club Free - Charlie Club - Hot Madrid - Azul - Dollar Club - Eden - Nice - Pub Aribau 240

Los relatos del día

Disfruta de estos 4 pequeños relatos eróticos:
Relatos aleatorios
1. Te pedí me dieras la espalda y recorrí tu pecho suavemente, tu vientre, mis manos se juntaron en tu espada, me perdí en tu selva, mientras, mi lengua resbalaba entre tus nalgas, tu sexo estaba cada vez mas duro y yo me introducía despacio entre ellas, sentí un impulso de separarte, pero te apreté a mi, movía tu sexo al compás de mi danza y permitiste que mi lengua mamara ese exquisito hoyo, te fuiste dejando llevar por mis deseos, te incline en la cama, sin dejar de tocar tu verga y de lamer tu ano, lleve una mano a tu asterisco y suavemente hice presión, acerque mi boca y lo empape por completo, oí un gemido de aprobación, suavemente introduje un dedo, sentía quemarme por dentro, mis labios palpitaban junto con mi clítoris, la sensación de placer iba en aumento, permitías que jugara dentro de ti, pero yo te tenía una sorpresa, cayo mi falda y apareció un excelente artefacto, un cinturón ceñido a mi cintura con un falo incrustado, lo acerque a ti, te acaricie con el, trataste de voltear y ver que era, pero no te permití hacerlo, seguí calentándote y mamando tu raja, cuando estuvo dispuesto, fui introduciendo mi extensión suavemente.

2. Cuando dejo de convulsionarme, me coges en brazos, entramos en la habitación y me depositas en la cama. Te desnudas mientras te observo. Me encanta ver como te desvistes para mí, lo haces despacio, demorando el momento, haciendo que me impaciente, hasta que por fin tu sexo erecto, aparece ante mí y acerco mi boca a él para venerarlo, sentándome en el borde de la cama. Tú estás de pie frente a mí, acaricias mi mejilla y yo abro la boca, la cierro sobre tu miembro erecto y empiezo a chuparlo con mucha delicadeza. Me encanta deleitarme en su sabor, sentir como resbala por mi boca, entrando y saliendo de ella, sentir la suavidad de tu piel y el calor. Muevo la lengua serpenteando alrededor de tu miembro viril, acaricio su piel con los dientes. Tus manos se posan sobre mi cabeza, deshacen el moño que me hice antes de salir y dejas caer mi pelo largo y liso sobre mis hombros, enredas tus dedos en él y diriges los movimientos. Te observo, tus ojos están cerrados, sé que estas disfrutando, que te encanta sentir mi boca caliente y húmeda alrededor de tu sexo. Y a mí me encanta saborearlo. Cada vez gimes más fuerte, por lo que haces que me detenga, me acuestas sobre la cama. Te arrodillas frente a mí, separas mis piernas, coges las braguitas por la goma y tiras hacía abajo, quitándomelas con lentitud, mientras besas mis piernas sensualmente. Dejas las bragas a un lado y asciendes beso a beso por mi pierna derecha hasta la ingle, luego repites la operación con la izquierda, yo te miro expectante, y tras eso, acercas tu boca a mi sexo, sacas la lengua y lames. Mi cuerpo se tensa al sentir ese contacto y empiezas a chupar mi clítoris, a lamerlo, a idolatrarlo haciéndome retorcer de gusto y deseo. Tu lengua se enreda en mis labios vaginales, se introduce en mi oscuro agujero y un nuevo gemido escapa de mi garganta. Te deseo y sé que me deseas, necesito tenerte dentro de mí, dejar que la luna derrame su luz sobre nuestros cuerpos mientras se une en un baile de pasión. Por eso, no demoras más el momento. Te levantas, te pones sobre mí, me miras a los ojos profundamente, sonríes y siento como tu sexo entra en el mío despacio, con calma, hasta llenarme completamente. Y nos quedamos así, unidos unos segundos, quietos, mirándonos, sin decirnos nada. Sólo sintiendo el calor de nuestros cuerpos.

3. Tu me acaricias y yo también toco tu espalda siento tu respiración intensa mientras me sigues besando, estos besos empiezan a ser diferentes, más intensos, empiezan a juntarse nuestras bocas como siempre hemos estado deseando, nuestras lenguas empiezan su guerra particular por ser la ganadora en esta batalla de pasión. Mientras tanto nuestros abrazos también empiezan a ser mas apasionados y las manos empiezan a deslizarse a partes del cuerpo más apetecibles de tocar por las ganas de producir todo el placer posible e imposible de dar. Yo empiezo a buscar tus caderas marcadas por un pantalón negro de pana fina y que no deja ver el tanga que tienes puesto, pero no importaba con mis manos descubriré tus formas haciendo que el grado de excitación aumente hasta unos limites exageradamente altos, tu mientras tanto me abrazas apretándome con fuerza haciendo sentir tus preciosas manos en mi espalda. Ya no nos besamos en la boca, ahora empiezas a besarme en las mejillas y vas acercándote al lóbulo dándome besos tiernos, dejando sentir tu respiración en mi cuello para provocar mayor excitación, tu cuerpo y el mío están cada vez más juntos siento como tus pechos se aprietan contra mí cada vez con mas fuerza, en estos momentos no me hace falta tocarte con mis manos para sentir tus pechos, con todo estos juegos haces que hasta mis piernas tiemblen, por el momento que estamos pasando.

4. Yo no me privaba de decirle lo que me hacía gozar ni de calificar con palabras claras y precisas, provenientes de los más vulgares lugares, sus habilidades como mamadora y máquina sexual educada en los más bajos burdeles recorridos por marineros borrachos.Sabía lo que hacía, me escuchaba y controlaba mis gestos. Llevo una mano al tronco de mi pene para acelerar el movimiento, la otra se deslizo con agilidad y picardía, mientras succionaba con fuerza me arrancó un nuevo grito de placer cuando su dedo con decisión y delicadeza perforó mi esfínter y arribó con precisión a masajear esa extraña tersura de mi próstata. Mis palabras y mis cuasi estertores le hicieron evidentes que mi leche estaba siendo lanzada en su interior. Cual experta movió sus dedos y sus labios para extraer esas últimas gotas que no habían sido expulsadas.