Azafatas Barcelona

Azafatas de compañía de lujo en Barcelona

Si buscas un encuentro distinto y que no te deje indiferente soy la mujer que encaja con esta premisa. Soy Agatha, modelo de publicidad y fotografía y entrenadora personal. Entre mis cualidades destaca mi simpatía, alegría, entusiamo y mi atractivo. Soy una persona a la que le gusta disfrutar y hacer disfrutar. Los límites los ponemos nosotros, y si se trata de diversión podríamos decir que no hay límites. Si estás decidido a conocerme puedes llamarme o, si lo prefieres, puedes contactar conmigo a través de mi correo electrónico. Será un placer atenderte y en el caso de que tengas alguna duda, puedo resolverla. Viajes y servicios especiales, a consultar.

Me considero una azafata de compañía entregada e implicada con la que podrás llevar a cabo tus fantasías más atrevidas ... No dejes pasar una inolvidable velada con una de la más bellas azafatas en Barcelona.

Pincha aquí para ver mi web con fotos

Azafatas Barcelona

Azafatas acompañantes

Servicios publicados

Estos son algunos de los servicios que publicamos: Servicios aleatorios Chicas de compañía - Clubs de alterne - Saunas eróticas - Apartamentos por horas - Call girls - Anuncios de sexo - Tantra - Chicas de alterne - Burdeles - Prostíbulos - Casas relax - Modelos - Damas compañía - Acompañantes de lujo - Sado erótico - Agencias de escorts - Clubes de relax - Escorts independientes - Pisos de relax - Salidas a hoteles y domicilios - Putas de lujo - Putas a domicilio - BDSM - Contactos eróticos - Locales de intercambio - Señoritas de compañía - Azafatas - Prostitutas de lujo - Masajes eroticos - Callgirls - Scorts de alto standing -

Te recomendados

Aquí tienes diferentes locales donde puedes asistir: Clubs aleatorios Charlie Club - La vie en Rose - Pretty Woman - Bailen 22 - Aribau 64 - President - Club Eros - Bacarra - Cotton Club - Enigma - Sauna Yuma - Club Starlets - Thermas - Casanova 59 - Pub Aribau 240 - Casanova59 - Cuore Cabaret - Club Free - Platinum - Club Riviera Castelldefels - Eden - Tuset Barcelona - Kissme - Equus - Viladomat 208

Los relatos del día

Disfruta de estos 4 pequeños relatos eróticos:
Relatos aleatorios
1. Sin darle tiempo a réplica se arrodilló frente a él y le desabrochó el pantalón extrayendo el miembro viril que estaba empezando a hincharse con aquel peligroso juego. La mujer lo acarició casi con ternura y un escalofrió recorrió a Davor que no pudo más que dejarse llevar, pues estaba en sus manos. Lentamente el pene del guerrero se irguió por completo, ella le miró juguetona y comprobó que él aún podía aguantar mucho más, así que aprovechó para comenzar con los besos al principio y los lametones después, recorrió el pene con la lengua desde los testículos hacia el capuchón varias veces, como si degustara un delicioso manjar, después se lo introdujo entero en la boca e inició un rítmico movimiento que le permitía metérselo y sacárselo de la boca alternativamente. Davor echó la cabeza hacia atrás y su respiración se volvió más agitada, un bronco gemido escapó de sus labios cuando ella apretó sus testículos y aumentó la presión en el extremo de su miembro.

2. Observo junto a él. El sol despunta por el horizonte y la ciudad empieza a despertarse. Todo se tiñe de naranja y froto mis senos desnudos contra su espalda y su brazo. Sé que me desea como yo a él. Su mano, que queda a la altura de mi sexo, juguetea con mi vello púbico. Y mi cuerpo se enciende y el fuego arde de nuevo dentro de mí, como anoche, como siempre que pienso en él. Beso su hombro y luego él se gira hacía mí. Me estrecha entre sus brazos y mi cuerpo queda pegado al suyo, piel contra piel, sexo contra sexo y el deseo creciendo en medio. Sus labios se unen a los míos y un beso recorre nuestras bocas mientras la pasión crece a pasos agigantados. Sus dedos hurgan ahora más profundamente en mi sexo, buscan mi clítoris y empiezan a acariciarlo, mientras seguimos besándonos. Succiono su labio inferior y él pellizca mi pezón con una mano.

3. Estuve un rato tomando el sol boca arriba, cuando me aburrí de esa postura me di la vuelta, ella seguía leyendo, me armé de valor y le dije: -Un libro muy interesante, una autentica obra maestra.- Giró su cabeza y me miró a los ojos. Con una calida voz suave me respondió: -Sí es muy interesante, la verdad es que se agradece tener un libro entre manos cuando se pasa tanto tiempo sola de aquí para allá.- Le pregunté que como es que pasaba tanto tiempo sola y me respondió que se debía a que trabajaba como ejecutiva de una multinacional y se pasaba el día de viaje. Poco a poco la conversación se fue animando. Me dijo que se llamaba Laura. Mientras hablábamos no podía evitar que mi mirada se dirigiera de continuo a sus pies, eran preciosos. Nos levantamos y nos dirigimos al bar de la piscina. Seguimos nuestra conversación, ella se dio cuenta de que me fijaba en sus pies. En un momento dado me miró a los ojos fijamente y cruzó las piernas sobre la banqueta del bar de tal manera que su pie descalzo pegaba sobre mi muslo interior. Seguí la conversación como si nada, intentando evitar su mirada porque me dejaba el alma congelada. Estuvimos toda la tarde hablando, cogimos confianza. Nos caímos tan bien que decidimos quedar para ir a cenar por la noche. Le dije que iríamos a un restaurante que conocía de cuando tenía reuniones de negocios, era del estilo de la nueva cocina, pertenecía a un destacado alumno de la escuela de Ferrán Adriá. Quedamos a las nueve y cada uno se retiró a su habitación a ducharse y vestirse.

4. Me empujó para dejarme boca arriba. Se sentó sobre mí, dejando su culo contra mi boca. Agarró con su boca mi miembro y empezó a lamerlo. Introdujo el glande mientras con la mano me masturbaba. Yo tenía su ano frente a mí, pasaba mi lengua entre el final de sus labios mayores y su precioso agujero, iba y venía con mi lengua, metí un dedo en su culito y noté como se contraía. –Por favor no, sólo con la lengua.- le hice caso, para mi primaba su disfrute. Me olvidé de mis dedos y use mi lengua para acariciarlo. Ella me estaba proporcionado un placer inmenso. Notada como su pelo caía sobre mis piernas alrededor de su cabeza que estaba hundida sobre mi pene erecto. Al poco se levantó y alejó su culo de mi cara mientras decía: -Penétrame.- Dicho esto se sentó sobre mí, dándome la espalda, clavándome en su ser. Su vagina se amoldaba a mi miembro. Lo envolvía dándole cobijo y protección, haciendo que mis piernas empezaran a temblar de placer. Cabalgó sobre mí, notaba como sus músculos se tensaban. Se movía con rapidez moviendo su cadera mientras yo lo único que hacía era intentar concentrarme para no venirme. Mientras le acariciaba sus pies que habían quedado a ambos lados de mi, los sujeté fuerte y los apreté. Me estaba llegando un torrente de placer y no era el único. Su vagina se aferraba con numerosas contracciones que delataban que ambos estábamos en un orgasmo conjunto. Me vacié dentro de ella, la habitación olía a sexo.