Masajes Madrid
Masajes eróticos y sensuales en Madrid
Soy Victoria, momentos de emoción con una mujer imponente, bella y joven. No me gusta la monotonía, me decanto por la imaginación, renovar cada día, hacer de cada momento, algo especial. Es por ello que me gusta inventar momentos geniales y ofrecérselos a esos hombres que vieron en mí a aquella mujer que desean poseer.
Después como plato principal, mi gran especialidad, una entrepierna ardiente dispuesta a ser devorada. ¿Y para postre? ... eso lo dejo a tu elección. Pero también soy una excelente masajista que te ofrece exquisitos masajes en Madrid.
Pincha aquí para ver mi web con fotos

Masajistas en Madrid
Servicios publicados
Estos son algunos de los servicios que publicamos:
Servicios aleatorios
Pisos de relax
- Scorts de alto standing
- Apartamentos por horas
- Anuncios de sexo
- Chicas de compañía
- Burdeles
- Clubes de relax
- Acompañantes de lujo
- Salidas a hoteles y domicilios
- Damas compañía
- Modelos
- Saunas eróticas
- BDSM
- Casas relax
- Clubs de alterne
- Chicas de alterne
- Sado erótico
- Prostitutas de lujo
- Contactos eróticos
- Tantra - Putas a domicilio
- Masajes eroticos, sensuales y relajantes
- Agencias de escorts
- Escorts independientes
- Putas de lujo
- Call girls
- Callgirls
- Locales de intercambio
- Señoritas de compañía
- Azafatas
- Prostíbulos
-
Te recomendados
Aquí tienes diferentes locales donde puedes asistir:
Clubs aleatorios
Jobe y el amor
- Saratoga
- Paraíso Privee
- New Aribau
- Pretty Woman
- President
- Basinger
- Club Romaní
- Enigma
- New Tuset
- Platinum
- Club Barbie
- Showgirls
- Alexia
- Club Riviera Castelldefels
- Sauna Yuma
- Agencia Sexy Nights
- L´hibou
- Aribau 64
- Club Starlets
- Comendadoras
- Eden
- La vie en Rose
- Habana
- Charlie Club
Los relatos del día
Disfruta de estos 4 pequeños relatos eróticos:
Relatos aleatorios
1. Ya estaba decidido... apenas nos separamos del abrazo y mientras retomabamos el paso del baile juntos la mire fijo a los ojos y le dije sin demasiadas vueltas: "Te amo Agustina" (aclaración, siempre acostumbrabamos a decirnos mutuamente que nos amabamos, pero como hermanos obviamente) y ella como era costumbre me respondio: "yo tambien te amo hermanito"... y ahi nomas la abarze mas fuerte y pegue mi cuerpo contra el de ella, sin mas corri apenas un mechon de su pelo que cubria parte de su rostro y la bese en la boca... el beso llevaria diez segundos cuando con terror de lo que podria pasar separe mi boca de la de ella, abri mis ojos y espere por su reacción. Ella me miró como sorprendida y en vos baja para que nadie oyera lo que estabamos hablando me dijo con vos nerviosa: "¿y esto ale? ¿que estamos haciendo?" a lo que respondi: "lo que sentimos en este momento agus", "pero somos hermanos ale, esto no es lo mismo que un piquito"... evidentemente ella sentia mucho remordimiento, pero habia algo que no la hizo enojarse por lo que estaba pasando y eso me abrio las puertas para dejarme llevar por lo que sentia en ese momento. Entonces fue que le pregunte: "vos me queres agustina?" "mas vale que te quiero alejandro, te amo, te adoro, pero como hermano", dijo ella. inmediatamente me acerque un poquito mas y le susurre al oido: "vos sos mi hermana y te quiero mas que a nadie en el mundo, lo ultimo que quiero en la vida es verte mal sabes", "ya lo se ale y por eso te quiero como te quiero", respondió ella... sin mas volvi a tomar la palabra y le dije: "hagamos lo que sentimos", nos miramos a los ojos con cierto temor y se dio... yo me acerque decidido y volvi a poner mis labios sobre los de ella, solo que esta vez nuestras bocas se juntaron decididas y a medida que nos besabamos ambas bocas se iban abriendo un poco mas para dejar paso a nuestras lenguas. No lo podia creer!, estaba tranzandome a mi propia hermana en el medio de un boliche, nunca antes habia sentído tal excitación. Tenia a mi hermana abrazada, y nos besabamos adelante de todo el mundo como si fuesemos la pareja mas caliente de todas, literalmente nos estabamos matando en el medio de la pista, ese beso que parecia eterno simbolizaba el inmenso amor que yo siento por mi hermana y el que ella siente por mi, pero tambien, por lo menos esa noche nos deseabamos, era evidente que sin haberlo buscado llegamos a un punto en el que nuestro amor de hermanos esa noche se habia convertido en pasion y lujuria.
2. Luego bajé sus piernas de mis hombros y rápidamente la abracé, pasando mi brazo izquierdo por encima de su hombro y nos volvimos a besar, no recuerdo haberme besado con una chica de la manera salvaje y sensual como lo hicimos esa noche con mi hermana agustina, recuerdo que nos comiamos vivos, ella dejaba escapar algo de su saliva y yo me la tragaba con un placer inconmensurable y viceversa, ella me pedia que dejara caer mi saliva por encima de sus labios para que ella la saborera primero con su lengua y despues nos besaramos salvajemente pasandonos nuestras salivas, no se, en otro momento y con otra persona me pudo haber parecido algo grotesco, pero con mi hermana estaba dispuesto a hacer TODO, e inclusive esto me exitaba mucho al hacerlo con ella.
3. Hubo un tiempo, unos años atrás, que ella dudaba respecto a su forma de vestir, y optó por la informalidad, por la mediocridad, por no querer llamar la atención. Le asqueaba, en ese período, que un hombre desconocido pudiera tener pensamientos impuros con ella por el simple hecho de verle más campo de piel desnuda. Pero eso ya quedó atrás, ya no se preocupaba por ello, ahora todo resultaba un juego más, un juego de pareja. A ella le encantaba sentirse observada, teniendo la confianza de su novio; él adoraba jugar de ese modo junto a Mónica, sabiendo con seguridad que ella le era totalmente fiel. Habían llegado a un punto de la relación que no había secretos entre ambos, no había lugar a ello, la confianza era total, y si alguna vez sucediera algo, se lo contarían enseguida.
4. Llegamos a la recepción del hotel, pedimos las llaves de su habitación porque era la que quedaba más cerca. Volamos por las escaleras con tal de no esperar el ascensor, al fin y al cabo era la primera planta. Entrar por la puerta y fundirnos en un abrazo y beso apasionado fue todo uno. La cogí entre mis brazos y me la llevé hasta la cama, allí la tumbé quedándome yo al final del lecho. Levantó las piernas ofreciéndome un pie, lo cogí y acerqué mis labios. Respiré y me vino un imperceptible aroma fresco procedente de ellos. Besé brevemente los pies pasando a meter sus dedos en mi boca. Lamí todos y cada uno de sus diez deditos, los tuve en mi boca el tiempo que quise mientras observaba la cara de satisfacción que tenía Laura. Empecé a subir por el empeine muy lentamente recorriendo con mi lengua cada recoveco de su piel, llegué a su muslo interior pasando por su rodilla. Ella estaba abierta de piernas con las rodillas dobladas y yo tenía mi boca junto a su ingle, podía oler su sexo a escasos centímetros. Subí mi cabeza para ver su cara y buscar su consentimiento. Ella se terminó de subir la falda que estaba ya casi subida y levantó la cadera invitándome a quitarle las preciosas braguitas negras que llevaba. Se las quité poco a poco, deleitándome en la visión su pubis, no se depilaba pero tenía su coñito arreglado perfectamente. Le bajé hasta los tobillos y sacó uno de los pies para poder abrir las piernas. Nada más hacerlo me abalancé con ansia sobre su vagina. Chupé con voracidad sus labios mayores buscando con mi lengua la entrada de la vagina. Ella de mientras se quitó la parte de arriba quedando completamente desnuda, yo lo intentaba pero con mi cara hundida entre sus piernas no podía apenas quitarme una sola prenda. Casi me asfixiaba pero me moría de placer, solo escuchar como suspiraba Laura me llevaba a empujar mi lengua lo más dentro posible, separé mi cara para tomar aire y me desnudé como pude.