Saunas Barcelona

Servicio de saunas eróticas en Barcelona

Hola, soy Natalia, una joven y seductora chica que te va a atrapar desde un primer momento con su deliciosa sonrisa, su dulce mirada y esa melena dorada. Un rostro bonito, piel suave y tersa, de senos turgentes y unos pezones que no puedes dejar de degustar.

En mi cintura encontrarás un apetitoso ombligo en el que tu lengua se perderá y si sigues bajando ... hallarás mi mayor tesoro, que te aguarda impaciente y deseoso de ti. Puedes visitarme y disfrutar de exquisitos servicios como en las mejores saunas en Barcelona.

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Los relatos del día

Disfruta de estos 4 pequeños relatos eróticos:
Relatos aleatorios
1. Lentamente fuiste acercándote, mi corazón latía con fuerza y en un segundo estabas frente a mí. Me llamaste por mi nombre y yo a ti. Tomaste mis manos y besaste mi mejilla. Me volvía loca, quería lanzarme a tus brazos, más sin embargo espere. Mi deseo era demasiado, ¡eras tal como yo te había imaginado! Buscamos un lugar más solitario para poder charlar, fue una situación extraña, el estar frente a frente nos cohibía, tratamos de relajarnos, de platicar; pero alguien tenía que dar el primer paso, te pedí que te acercaras y te entregue mi boca.

2. Yo me dejaba amar, abriste mis piernas suavemente buscando la humedad de mi ser, haciéndome estremecer. Sentí como entrabas suavemente llenándome plenamente, mis piernas te abrazaban, te atraían a mí. Tomaste mis manos y las llevaste hacia arriba, tu boca recorría mi cuello, me sentía indefensa, no sabia que hacer o que decir, solo quería complacerte. Tu cuerpo y el mío se acoplaron perfectamente. Recorriste mi cuerpo de principio a fin y mi boca hizo lo mismo con el tuyo, lamiéndolo completamente. Disfrute de tu sabor en mi boca e hice arder tu cuerpo en cada contacto. Conocí todo tu cuerpo, cada parte de tu ser, aun recuerdo tu mirada y todas esas caricias que inventamos entre los dos.

3. Luego bajé sus piernas de mis hombros y rápidamente la abracé, pasando mi brazo izquierdo por encima de su hombro y nos volvimos a besar, no recuerdo haberme besado con una chica de la manera salvaje y sensual como lo hicimos esa noche con mi hermana agustina, recuerdo que nos comiamos vivos, ella dejaba escapar algo de su saliva y yo me la tragaba con un placer inconmensurable y viceversa, ella me pedia que dejara caer mi saliva por encima de sus labios para que ella la saborera primero con su lengua y despues nos besaramos salvajemente pasandonos nuestras salivas, no se, en otro momento y con otra persona me pudo haber parecido algo grotesco, pero con mi hermana estaba dispuesto a hacer TODO, e inclusive esto me exitaba mucho al hacerlo con ella.

4. Davor se había presentado a ella semanas antes, como emisario de un reino cercano con el que pretendía establecer prósperas relaciones comerciales, tenía una pícara sonrisa y todas las mujeres del castillo decían de él que era un auténtico sinvergüenza, aún así era respetuoso y casi cariñoso con Yadira, la mujer, que tan sólo aceptaba a los hombres para satisfacer sus ocasionales apetitos, se había dejado caer en sus redes. Muy a regañadientes, se vio obligada a admitir que sus hermosos ojos color miel la volvían loca, no tanto por su color sino por lo que sus miradas la hacían sentir y le dejaban entender. Su cabello negro y corto en el que ella había deseado enredar sus dedos, su cuerpo musculoso, entrenado a fuerza de manejar la espada, incluso su firme trasero la hacía sentirse juguetona. Se regañaba a sí misma por perder los papeles cada vez que él estaba presente, normalmente la serenidad, frialdad y casi indiferencia la escudaban en cada acto, pero nunca cuando él estaba cerca. Nunca con Davor.